Preparación: Antes de utilizar bolsas termorretráctiles, son necesarios ciertos preparativos para garantizar la calidad y seguridad del embalaje. Primero, mantenga un ambiente de trabajo limpio para evitar que el polvo y otros desechos contaminen los materiales de embalaje. En segundo lugar, seleccione materiales de relleno adecuados para maximizar la eficacia del embalaje.
Selección del relleno: La elección del relleno es crucial para la seguridad del embalaje. Al seleccionar rellenos, considere la forma, el tamaño y el peso del artículo empaquetado para garantizar una distribución uniforme y suficiente soporte y protección.
Sellado: El sellado es uno de los pasos más críticos en el uso de bolsas termorretráctiles. Utilice una máquina selladora de alta-calidad para garantizar un sellado perfecto. Preste especial atención al funcionamiento de la máquina selladora; Seleccione la temperatura y el tiempo adecuados según el material y el grosor de la bolsa.
Contracción por calor: La contracción por calor es el paso final después del sellado. Durante la contracción por calor, la bolsa se calienta para lograr un efecto de contracción. Se deben tener en cuenta los siguientes puntos durante el proceso de termocontracción:
Las bolsas termorretráctiles no deben sobrecalentarse, de lo contrario podrían quemarse, deformarse o explotar.
Las bolsas termorretráctiles no deben apilarse, ya que esto afectará el efecto de contracción por calor.
Las bolsas termorretráctiles no deben fijarse a otros artículos, de lo contrario se pegarán y serán difíciles de abrir.
Las bolsas termorretráctiles deben colocarse sobre una superficie plana para evitar una contracción térmica desigual.
